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“Bio Deportiva:
Leonel Sánchez, el puntero izquierdo que marcó una época en el fútbol chileno. Llegó a la U a los once años debutando primera división en 1953. Dueño de una zurda exquisita y de un temperamento explosivo, su aporte fue fundamental en aquel mítico “Ballet Azul” que durante 10 años (1959-69) dominó el fútbol chileno.
En la gloriosa zurda de Leonel, descansa gran parte de la historia del fútbol chileno. Fue seleccionado por más de 12 años, siendo hasta la fecha, el jugador que más veces defendió la camiseta nacional, con más de cien presencias en la Roja.
Su gran amor por la U, lo llevó a rechazar ofertas de los cuadros más poderosos de Europa, permaneciendo en la institución hasta 1969.
Leonel Sánchez fue y será el más grande jugador que ha vestido la camiseta de Universidad de Chile. Su imagen permanece vigente en el corazón de quienes gozaron con sus proezas y también de aquellos que no tuvimos la suerte de verlo jugar, pero que sin embargo hemos aprendido ha querer la azul de la mano de su recuerdo.
Como Jugaba?
Un alero en cualquier época debe por necesidad ser veloz o, cuando no, tener mucha habilidad. De esto Leonel tiene, pero en dosis no muy altas. Rápido, un sprinter no es, como tampoco fue jugador típicamente habíl con la pelota en los pies. Su habilidad es relativa, ya que se centra siempre en torno a su pierna izquierda. Con ésta lo hace todo bien. Driblea, la esconde, amaga, avanza lentamente para de pronto impulsarse hacia dentro, buscando distancia para rematar. Pero todo esto con la izquierda. Con la derecha, nada o muy poco. Rápido tampoco ha sido nunca. Hablamos de la velocidad vertiginosa de los punteros típicos. Sin embargo, desde sus comienzos cuenta con un pique corto que nunca va más alla de quince o veinte metros, pero que es una ventaja suficiente para dejar atrás a su marcador.
Aparte de esa entrada corta y que siempre es directa, tiene Leonel, como argumento para eludir adversarios, una triquiñuela que repite mucho, pero que rara vez le falla. Al enfrentar a un rival que no le da campo por dentro y que lo aprieta contra la orilla, recurre a una jugada simplísima: hace chocar la pelota contra las piernas del defensor y cuando éste, instintivamente mueve un pie, tecoge el rebote y se va. Es cuestión de segundos, pero es suficiente para que el artillero universitario logre el hueco que buscaba y remate.
Todo lo demás es muy conocido. Así debe considerarse su centro largo, que a veces es blando y preciso para el cabezazo de Carlos Campos; que a veces es violento, ya sea a media altura o a ras del suelo, y que de pronto es un cambio de juego hacia la otra punta. Todo un compendio da saber usar el centro como argumentop fundamental en el ataque, al que se debe agregar lo que es tan suyo: el remate fulminante, que no respeta distancia y que, en su proyección, suele ser un atentado a la lógica, como fue aquel zurdazo con el que sorprendió totalmente a Yashin, el famoso “Araña Negra” de los rusos. El arquero sovietico hizo lo lógico: esperó el centro, pero Leonel -instinto puro- no centró, sino que lisa y llanamente apretó los dientes y metió la zurda. La pelota entró como un alud y Yashin ni siquiera alcanzó a darse cuenta.”
Mi dibujo es una pequeña muestra de lo que pienso de Leonel y de lo que vi en los archivos de el mundial de Chile en el ´62 y loo que hizo en el Ballet Azul.
Tiempo : 1 Hora
Soft: OpenCanvas
Enlaces: wiki
Entrevista en el diario la Cuarta